Argentina ya tiene su Champagne Day

En una exclusiva velada realizada por Moët Hennessy en la Embajada de Francia en Buenos Aires, un grupo selecto de periodistas y personalidades del mundo vitivinícola/gourmet recibieron cátedra acerca de las mejores burbujas del mundo.

"¿A qué le podemos decir champagne?”, arrancó simpatiquísimo el embajador francés Pierre Henri Guinard en su palacio, mientras le daba la bienvenida al evento, a los comensales y a los otros anfitriones de la noche, representantes de Moët Hennessy Argentina, como Ramiro Otaño, encargado de recibir a los sesenta invitados. Y así, entre historias de la maison y esos personajes fascinantes que dieron el nombre a toda esta sofisticación (como abad Dom Pierre Pérignon, Madame Clicquot, Joseph Krug, Dom Thierry Ruinart y Claude Moët) transcurrió la noche, que fue guiada en cada paso por Hervé Birnie Scott, director de bodegas, viñedos y enología. En el día del champagne hubo música, deliciosa gastronomía e historias únicas sobre las grandes etiquetas que son ícono y leyenda.

 

Si bien en Argentina a todo vino espumoso, sin importar sus variedades o procedencia se le suele decir champagne, se sabe que esto no es correcto, ya que el Champagne es una apelación de origen, una de las más reconocidas del mundo, y es por esto que debe cumplir un estricto abanico de requisitos.  Por ejemplo, que las uvas se cosechen y elaboren completamente en el área delimitada por esta apelación que queda en el norte de Francia. Además, deben utilizarse únicamente las cepas Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Scott habló sobre esto y varias anécdotas que, en combinación con el embajador, se llevaron los aplausos. Finalmente presentó a las estrellas: Dom Pérignon, Veuve Clicquot, Moët & Chandon, Ruinart y Krug.

 

Se sabe que el primero fue un tributo a la visión de un monje benedictino ciego, que según cuenta la leyenda, exclamó "estoy bebiendo las estrellas", al probar las botellas con burbujas. Siempre es un vintage, un vino que se elaboró con uvas de una sola añada. Este año, se podrá conseguir por primera vez en Argentina un Dom Pérignon magnum, del Vintage 2009.

 

La viuda, esa belleza con etiqueta color maíz, cumple 140 años. Tal vez el más emblemático de la Maison, Veuve Clicquot Yellow Label es el champagne más vendido en Argentina. La Maison se llama así homenajeando a Barbe-Nicole Ponsardin, la Madame Clicquot, quien se puso al hombro la maison familiar por la muerte prematura de su marido de 27 años.

 

Ruinart es el diamante del champagne, ya que es la primera Maison establecida. Su historia viene desde 1729 cuando Nicolás Ruinart, sobrino de Dom Thierry Ruinart, fundó la Maison Ruinart, y dejo marcado para siempre el nombre de su tío. El Ruinart Rosé sorprendió por su intensidad y aroma.

 

El momento de degustar el Krug Grande Cuvée fue un verdadero ritual. La historia también es fantástica. Joseph Krug, fundador de la Maison Krug, quería ofrecerle a sus clientes un champagne único, lograr lo mejor todos los años sin importar de los cambios del clima, y lo viene logrando desde el año 1843. Hoy, en Argentina podemos disfrutar del Krug Grande Cuvée 163ème ÉDITION. Esta creación es embotellada y, luego de permanecer seis años en contacto con sus levaduras y un año más después de su degüelle, está disponible en el mercado.

 

Lujo, historia y cátedra de infinito buen gusto. Así, con todo, se inauguró el Champagne Day en Buenos Aires, una ciudad famosa por su amor a las burbujas.

 

Los precios

                        Dom Pérignon Blanc Vintage 2009 1500ml $11.000

                        Dom Pérignon Plénitude 2 Vintage 1998 $10.600

                        Krug Grande Cuvée 163ème édition $5.500

                        Ruinart Rosé $2.700

                        Veuve Clicquot La Grande Dame Blanc 2006 $4.650

                        Veuve Clicquot Extra Brut Extra Old $2.465

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